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© 2013 Ciempiés s.c.a

Los socios. UN EQUIPO MULTIDISCIPLINAR

Cuatro amigos, disciplinas diferentes, intereses variados y mucho trabajo formaron lo que hoy es Ciempiés.

césar elvira peña

Doctor en Biología

Nací en Badajoz, un pueblo frontera donde la gente es sencilla y acogedora. Desde pequeño me veía con el gorrito rojo de J. Cousteau navegando en El Calipso más allá de las Antípodas. Siguiendo ese horizonte, y siempre con el apoyo incondicional  de mis padres y hermanos, mis tíos y mi abuela, estudié la carrera de Biología (zoología marina) en Santiago de Compostela.

 

Con Isa siempre al lado, empezamos a construir un hogar que compartimos ahora con Juan y Marina. En el laberinto laboral, tras deambular en varios callejones sin salida, donde desempolvé otras vocaciones, me decidí por la iniciativa propia y con un  grupo de amigos parimos un Ciempiés.

 

En esta peculiar empresa, en la que la monotonía es un término vacío,  estoy desarrollando muchos infinitivos propios de mi formación y personalidad: disfrutar, comunicar, imaginar, gestionar, organizar, compartir,… Y he tenido la fortuna de embarcarme en esta aventura, sin gorrito rojo, pero con la mejor de las tripulaciones.

 

noelia jiménez quirantes

Licenciada en Pedagogía

Nací en Granada, desde los seis años he vivido en un lugar llamado Bobadilla, un pequeño barrio, pueblo, aldea, no sabría definirlo. Nos mudamos a este lugar situado en la vega de Granada, después de vivir en pleno centro rodeados de coches. Fue un buen cambio el que hicieron mis papas.​

 

Cuando me preguntaban de pequeña ¿y tu que quieres ser de mayor? Recuerdo que siempre contestaba, yo maestra. Me quede en algo próximo ya que cuando termine la selectividad escogí una carrera llamada Pedagogía, que no sabia muy bien que significaba, solo que estaba relacionada con la educación. Con el paso del tiempo la Pedagogía cada vez me gusta más.  Cuando termine la carrera la naturaleza me llamaba así que hice un curso de Monitora en Educación Ambiental, que me dio a paso a trabajar en un lugar maravilloso, llamado el Parque Natural de Cazorla, Segura y las Villas.

 

Allí pase tres años, rodeada de bosque en un Aula de Naturaleza donde aprendí mucho, hice una gran amistad y donde también me lleve algún desengaño. Sin embargo la tierra es la tierra, y la familia tiraba para que me viniera más cerca de casa. Así que cada vez que pasaba tiempo en Granada, intentaba establecerme por aquí. Tras dos o tres intentos llegue a Ciempiés. No se me olvidara nunca la imagen de la primera vez que conocí a los que hoy son mis compañeros y amigos de trabajo.  En este camino nuevo que empezaba, empezó a acompañarme  Andrés, y con más compañía ya que venía con su niño Diego. Así fue como llegue aquí  a Ciempiés involucrándome en este trabajo que me dio la posibilidad de que pasara de ser mi trabajo a un proyecto compartido con otros tres amigos. En este camino siempre han estado acompañándome también mis papas y hermanos. En algunas ocasiones no entendiendo muy bien lo que hacia, pero demostrándoles al final que lo que hacia intentaba hacerlo lo mejor posible y con cabeza.

 

Cuando pienso en nuestra empresa siempre pienso lo mismo, que suerte porque al final he terminado trabajando con niños, pero de un modo más divertido y menos monótono, y cada día desarrollo aspectos de nuestra propia Pedagogía. Trabajando pero en lo que realmente me gusta ya que “enseñamos” y utilizamos entre otros medios la naturaleza.

ester osuna escamilla

Licenciada en Ciencias Ambientales

Aunque nací en Terrasa (un municipio cercano a Barcelona) y tengo por allí mucha o casi toda mi familia, me considero granadina ya que aquí he pasado toda mi vida (desde muy pequeñita, tanto que ya ni me acuerdo).

 

No sé si por vocación familiar (mis abuelos son todos gente de campo y el resto de mi familia hemos heredado esa querencia hacia el mundo rural y la naturaleza) o por convicción propia, siempre he querido dedicarme a cuidar de alguna manera (no muy bien definida al principio) de esta “naturaleza” tan vivida desde mi infancia. Así que a lo largo de mi juventud (época en la que uno decide qué va a ser de mayor) pasé por diferentes etapas de vocación profesional: bailarina (mi vocación frustrada), veterinaria (me encantan los animales, pero no verlos sufrir), bióloga, … Y de toda esta mezcla de gustos e ideas me convertí en licenciada en Ciencias Ambientales (la carrera más rara e inestable que había en ese momento), pero que me encantó estudiar.

 

Pero en los últimos años de la carrera me dí cuenta de que había algo de esa mezcla de gustos e ideas que siempre había tenido y que no podía dejar en el olvido … ¡me encantan los niños y las niñas!  Y aunque nunca se me había ocurrido estudiar para ser maestra (más por ser bastante tímida e insegura en esa época que por otra cosa), empecé a unir cabos (con el proyecto fin de carrera, haciendo prácticas, cursos, … todo esto relacionado con la Educación Ambiental) para llegar por fin a conseguir mi dedicación, mi vocación, mi trabajo, mi proyecto, … CIEMPIES.
Y desde entonces, en esta singular “empresa”, he aprendido a la vez que madurado toda esa mezcla de gustos e ideas, además de conseguir “trabajar (mucho) en lo que me gusta”. Y todo esto siempre con la ayuda de mis otras patas de este Ciempiés, que han sido mi gran apoyo en forma de compañeros y amigos. Y además, tengo la suerte (y no la desgracia como se podría pensar), de contar como parte integrante de este “gran equipo” con Oscar, el padre de Leyre, y “mi pata” más preciada desde hace años luz.

 

óscar aguilera muñoz

Licenciado en Comunicación Audiovisual

Nací en Granada y sí, dicen que soy un claro ejemplo de la “malafollá” granadina, lo que no saben es que se puede controlar y que si soy así es para dar una nota de comicidad a la vida.​

 

Nunca tuve muy claro lo que quería ser y si me hubieran dicho que iba a estudiar para ser maestro les hubiera dicho que estaban locos, ya que mi expediente académico no fue lo que se dice brillante. Como muchos de los niños odiaba ir al colegio, los maestros eran el enemigo, pero eso si, mi familia, supo enseñarme a ser educado, era malo, rebelde, pero con educación. Al terminar la E.G.B, mi tutor se reunió con mis padres y les dijo: “su hijo mejor que aprenda una profesión ya que de este no hacemos carrera”. Lo que no sabía mi tutor es que le escuché y como dicen que soy un poco cabezón, pues no hice ni caso y estudié B.U.P. Después de repetir 1º y 3º y de sacar una nota mediocre en la selectividad, opté por estudiar magisterio de educación física.

 

Fue al terminar esta andadura cuando empezó otra en la que todavía estoy inmerso: CIEMPIÉS. César, Ester, Concha y David fueron mis primeros compañeros de tren, del cual fueron saltando algunos (David y Concha) y fueron subiendo otros (Noelia). Al final el tren sigue su camino y los vagones que lo forman son fuertes y sólidos, creo que con este tren llegaremos al final de la vía.

Nunca se me ha olvidado lo que dijo mi tutor del colegio, y por llevarle de nuevo la contraria seguí estudiando. Hice un Master en Aplicaciones Multimedia para Internet y por último he terminado la Licenciatura en Comunicación Audiovisual.

 

 

Ahora comienza una nueva etapa de mi vida, una acompañada de Leyre, que vino a este tren el 13 de mayo del 2009. Espero que sea la etapa más importante de mi vida. Pero en esta nuevo etapa no quiero que se baje nadie del tren, por eso quiero acordarme también de Ismael, mis sobrino, pero que quiero como si fuera mi hijo, ¡Ánimo tío!

Y para terminar mi presentación, me gustaría acabar con el párrafo más importante de todos, el dedicado a Ester. Nada de todo lo anterior hubiera sido posible sin ella. Ni tantos estudios, ni Ciempiés, ni Leyre. A ella le debo todo lo que he conseguido y sin ella, no es que estaría cojo, sino que me faltarían mis alas.